Esperas y esperas
febrero 24, 2009 a las 10:12 pm | Escrito en blog, boys, celibataire, idioteces, mujer, santidad, single, writing | 4 comentariosEtiquetas: cosas que me gustan, personales, rocazas
Hay esperas metafísicas y físicas. En las primeras, estás casi rezando, como quien dice, en plan-búsqueda-de-la-iluminación, para encontrar la nota verdadera o tal vez, una respuesta a tus cavilaciones. En las segundas, no te queda más que acomodarte en una posición cómoda en la cual soportar la venida de algo que necesitas, mientras entretienes a tu mente con otras cosas más o menos apremiantes, más o menos irrelevantes, más o menos opuestas a lo que estás haciendo. Tu cuerpo espera y puede hacerlo dormido en la posición más grotesca, en el límite de la inconsciencia o tal vez, sentado al borde del asiento, con el boletito en la mano, dispuesto a saltar al siguiente beep.
En las primeras, puedes repetir mantras, autoafirmaciones, reflexiones, visualizaciones de la respuesta o de lo que esperas. En esta espera metafísica, te duele el ama de tanto en tanto. Imagino que es el uso sostenido de la mente y sobre ello, sólo pesa tu capacidad para variar de afirmación y no distraerte con otros pensamientos menos importantes. Pero en este proceso, se reconoce al universo. No es un acto autómata, pues cada pregunta comienza a tener respuesta, cada afirmación se ve mostrada en una situación que la legaliza, cada verbalización del pensamiento es un parto inolvidable.
En las segundas, el poder de observación se agudiza, por segundos, para olvidarse luego por algo de más relevancia, que también se echará al olvido. Analizas todo, mirando a la gente que espera contigo, también. El cuerpo es un envase hueco en que las ideas fluyen y es por eso que mucha gente logra hacer cosas increíbles en esos espacios de tiempo muerto. Una flaca escribió una novela y se hizo millonaria. Otro patín encontró las primeras notas de una sinfonía inolvidable…
¿Y qué sucede cuando ambas esperas son una misma, van juntitas? ¿Conjunción de planetas, inicios de autismo, locura extrema? Tú esperas. Yo espero. Nosotros esperamos. Alguien habló de la espera dinámica. Debe ser ésta.
4 comentarios »
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El que espera desespera.
Comment by Clau— febrero 25, 2009 #
… más si la espera es mental. Al menos, en las físicas, puedes dormitar un rato. Nos vemos el viernessss.
Comment by dreampicker— febrero 26, 2009 #
alucina que yo no sé esperar. como dice la comentarista Clau, yo me desespero… así que empiezo a buscar respuestas, leo como loca descosida (hasta los periódicos tirados en la calle o las latas de leche evaporada), pregunto idioteces vía mail… en fin, hasta que mi cuerpo se cansa de buscar… y espera. pero para ese momento, estoy tan agotada mentalmente que seguramente la respuesta se me pasa por la cara y ni cuenta me doy…
Comment by saltamontess— febrero 26, 2009 #
[...] un tiempo escribí sobre las esperas. Dije que mortifican, cuando no se hace nada en ellas. Hoy diré que ya no estoy en ese proceso. He [...]
Pingback by Protagonismos at El Dedo Ilustrado— agosto 23, 2009 #